8.5.07

¿Como? ¿Que no me voy a morir? ¡HIJOS DE P...!

Esta es la historia de John Brandrick. Un británico de 62 años natural de Cornwall (o Cornualles en cristiano. De donde es duquesa la Camilla Mountbatten-Windsor de toda la vida..) al que un buen día, hace ahora dos años, le diagnosticaron un tumor maligno de páncreas.
En el hospital, los infalibles doctores con sus infalibles técnicas diagnósticas le dijeron que le quedaba menos de un año de existencia. Así pues, John decidió en ese mismo instante que viviría el tiempo que le quedaba plenamente y sin preocupaciones.

Desde el día de la abrumadora noticia el señor Brandrick decidió dejar su trabajo, dejó de pagar la hipoteca de su casa, dejó a su mujer, dejó a sus hijos, empezó a vender o regalar todas sus existencias terrenales y ¡qué demonios! ¡Se hizó un par de viajes y salió a comer con todos sus amigos!
Sólo se quedó con un traje negro y una corbata roja con los cuales quería ser enterrado.
Sin embargo ante la evidente buena evolución de su letal cáncer y ya pasados dos años sin ni siquiera presentar síntomas premonitorios del fatal desenlace sino todo lo contrario, el señor Brandrick empieza a albergar pensamientos realmente optimistas por lo que opta por comprar una espada por si aparecía algún Connor MacLeod del clan de los MacLeod en su busca.

Mientras tanto, sus médicos deciden repetir algunas pruebas... y finalmente deciden reconsiderar su postura sobre el ominoso pronóstico: resultó que se trataba de un proceso benigno.

Ahora el arruinado Brandrick estudia demandar al hospital por daños y perjuicios. En fin... está contento de estar vivo y eso... pero vaya sustito ... y alguien tendrá que pagar todo el despilfarro.
Noticia en Yahoo!

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1 Comments:

Blogger abiancito automatico said...

Esta claro que al final de esta historia alguien la va a palmar, el medico, el abogado o él.

11:03 a. m.  

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