La triste historia de un ladrón estúpido

Llegados a este punto, debería haber reconsiderado la situación, pero no lo hizo y decidió seguir forzando la caja, que por ser una caja registradora, incluye por el mismo precio ciertas medidas de seguridad. Como la tarea empezaba a complicarse, el protagonista de la historia tuvo que soltar el bate en el suelo y dejar de vigilar al empleado, que aprovechó y se fue sin hacer mucho ruido. Cuando el ladrón se dio cuenta de que se había ido, no huyó del lugar, sino que se mantuvo en su empeño de forzar la caja dándole tiempo (al empleado) de ir a buscar la llave de repuesto y a unos amigos para que le acompañaran a la tienda para encerrar al ladrón dentro. Éste, al verse encerrado a través del escaparate, empezó a proferir amenazas, pero claro, con un bate y detrás de un cristal de seguridad, no daba mucho miedo.
Así que finalmente intentó escapar del lugar a través del techo del establecimiento, que por cierto, no estaba preparado para soportar el peso de una persona, por lo que cedió y el ladrón cayó desde dos metros y medio de altura, produciéndole lesiones que le impidieron moverse hasta la llegada de la policía.
En este caso podemos aplicar bien la frase de: "Vaya a la carcel sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar las 20000"
Como se dice en mi tierra: "Hay que ser tollo".
Vía Reuters
Etiquetas: noticias
2 Comments:
pero tollo, tollo
vaya crack, si hubiera cursillos de urto, sacaba el MD.
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